Consultora global · Catálogo interno de datos
Encontrar el dato era lo fácil; saber si podías usarlo, no
Diseño del catálogo donde los consultores de una firma global buscan los datos y cuadros de mando que la casa tiene licenciados, y descubren —antes de descargarlos— qué pueden hacer con ellos, cuánto cuestan y quién tiene que dar el visto bueno.
- UX/UI Design
- Arquitectura de información
- Búsqueda y filtrado
- Flujos de aprobación

- Mi rol
- Senior Product Designer y único diseñador del producto. Auditoría del catálogo anterior, arquitectura de información, modelo de permisos, flujo de exportación, interfaz, sistema de componentes y prototipo navegable para las pruebas.
- Equipo
- Un product owner del cliente, dos responsables de gobierno del dato, una persona del equipo de licencias como experta de dominio, seis desarrolladores y yo.
- Duración
- 18 semanas (feb – jun 2024) en tres entregas: auditoría y arquitectura, ficha de activo y modelo de permisos, y flujo de exportación con su sistema de componentes.
- Plataforma
- Aplicación web interna de escritorio para toda la firma. Rejilla de 1440 px con contenido a 1280, raíl de filtros de 256 y columna de ficha de 405. Sin versión móvil en el alcance.
- Usuarios
- Tres perfiles: el consultor que busca datos para un proyecto, el responsable del activo que aprueba o rechaza cada petición, y el equipo de licencias que audita después lo que se descargó y con qué cargo.
- Alcance
- 2 áreas, 3 pestañas por activo, 2 modelos de precio, 7 usos con tres estados posibles, un asistente de exportación de 4 pasos, 2 tipos de activo y unos 50 componentes con sus estados.
01 — El desafío
Sesenta conjuntos de datos y ni una sola respuesta clara
La firma compra datos de mercado a proveedores externos: producción agrícola, precios químicos, comercio internacional, energía. Cada contrato trae sus propias condiciones. Unos se pueden enseñar a un cliente y otros no. Unos se facturan al proyecto por registro descargado y otros son de uso libre. Algunos permiten publicar una cifra en un informe pero no construir un producto con ella.
Toda esa letra pequeña vivía en anexos en PDF y en la cabeza de tres personas del equipo de licencias. El catálogo anterior listaba los activos y poco más: quien encontraba un dataset se lo descargaba y, en el mejor de los casos, preguntaba por correo si podía usarlo. En el peor, no preguntaba.
El encargo no era hacer un buscador mejor. Era conseguir que la pregunta «¿puedo usar esto para lo que necesito?» tuviera respuesta en la misma pantalla en la que se encuentra el dato, y que la respuesta quedara registrada.
De 5 días a 4 horas
es lo que pasó a tardar una petición de acceso: de una cadena de correos con el equipo de licencias a una aprobación con un botón y trazabilidad.
El objetivo de negocio
- Que nadie descargue un dato sin haber visto sus condiciones de uso.
- Que cada descarga quede imputada a un proyecto y a un código de cargo.
- Que el equipo de licencias deje de ser el cuello de botella y pase a ser el que audita.
02 — Restricciones y alcance
Diseñar encima de contratos que no se pueden reescribir
Las reglas del producto no las puso el equipo de diseño: las pusieron los contratos con los proveedores y el departamento de riesgos. El margen estaba en cómo se enseñan, no en cuáles son.
De negocio y de gobierno del dato
- Dos modelos de precio conviviendo. Uso libre y cargo por registro. No se podía unificar: dependen del contrato de cada proveedor, y el segundo obliga a pedir un código de imputación antes de descargar.
- Siete usos y tres respuestas. Cada activo dice, para cada uso posible, si está permitido, prohibido o condicionado. No hay un «depende» genérico: la matriz venía cerrada por licencias.
- La aprobación tiene nombre y apellidos. Toda exportación restringida la firma una persona concreta. El diseño tenía que hacer visible quién es antes de empezar, no después de enviar.
- Las descargas caducan. Varias licencias obligan a destruir el material al cerrar el proyecto, así que cada export nace con fecha de caducidad y eso había que enseñarlo.
Técnicas y de organización
- Sistema de diseño corporativo cerrado. Tipografías, color y componentes base venían dados por la firma. Lo nuevo tenía que entrar como extensión, no como excepción.
- Catálogo heredado en producción. Miles de activos ya cargados, con metadatos desiguales. El diseño tenía que aguantar fichas incompletas sin parecer rota.
- Dos tipos de activo con la misma piel. Conjuntos de datos y cuadros de mando comparten ficha, pestañas y flujo de exportación, y solo cambian en el contenido de la primera pestaña.
- Solo escritorio. Se usa desde el portátil de trabajo, con tablas anchas y muchas columnas. No hubo versión móvil en el alcance.
03 — Proceso y decisiones clave
Nadie buscaba un dataset: buscaban permiso
En las entrevistas con consultores apareció un patrón que cambió el producto. Casi nadie llegaba al catálogo con la pregunta «¿qué datos hay sobre agricultura?». Llegaban con una pregunta mucho más concreta: «necesito una cifra de producción para una propuesta a un cliente, ¿cuál de estas puedo enseñar?».
La versión que llevábamos entonces trataba las condiciones de uso como documentación: un enlace al anexo, al final de la ficha. Ese hallazgo las subió de categoría. Pasaron a ser una de las tres pestañas del activo, con el mismo peso que la descripción y que los datos, y su señal más importante —el modelo de precio— subió hasta la tarjeta del listado, para que se vea sin entrar.
El segundo hallazgo vino del otro lado. Los responsables de aprobar peticiones no rechazaban casi nunca: rechazaban porque les faltaba contexto. No sabían para qué proyecto era ni qué se iba a hacer con el dato. Por eso el asistente de exportación pregunta el propósito antes que el nombre del archivo: el formulario no está para ponérselo difícil a quien pide, sino para que quien aprueba pueda decir que sí.
Trade-offs
Los permisos como pestaña, no como aviso legal
- Descartado: un modal de condiciones al entrar en la ficha, que se acepta y desaparece.
- Por qué: lo que se acepta al entrar no se lee. Como pestaña, las condiciones se pueden consultar mil veces y enlazar a un compañero.
- Coste asumido: hay que hacer un clic para verlas. Se compensa subiendo a la tarjeta y a la cabecera las dos señales que más se consultan: el modelo de precio y el sello de certificación.
Tres estados de permiso, no dos
- Descartado: reducir cada uso a permitido o prohibido, que era la petición inicial del equipo de producto.
- Por qué: la mitad de los casos reales son «sí, pero». Forzar el binario obligaba a marcar como prohibido lo que en realidad solo necesita una autorización.
- Coste asumido: un tercer icono que aprender. A cambio, el candado ámbar es el que más consultas evita, porque lleva su condición escrita en el tooltip.
Escribir «I Acknowledge» a mano
- Descartado: una sola casilla de «he leído y acepto» al final del asistente.
- Por qué: el equipo de riesgos necesitaba un acto deliberado por cada exportación restringida, no un clic por inercia. Teclear la fórmula obliga a detenerse.
- Coste asumido: fricción en el paso más repetido. Es la única fricción del producto que se defendió como intencionada.
El coste, antes de abrir el asistente
- Descartado: enseñar el importe en el último paso, junto al botón de enviar, como en una compra.
- Por qué: quien descubre el cargo al final abandona y escribe un correo preguntando. El aviso corto previo dice el precio por registro y qué cuenta como registro.
- Coste asumido: un modal más antes del asistente. Bajó los abandonos a la mitad en las pruebas.
Evolución: de la auditoría a la interfaz
- Semanas 1-3 · Auditoría del catálogo anterior. Inventario de metadatos, nueve entrevistas con consultores y tres sesiones con el equipo de licencias. De ahí sale el mapa de qué se pregunta, a quién y por qué correo.
- Semanas 4-6 · Arquitectura y taxonomía. Los cuatro ejes de filtrado (modelo de precio, región, sub-sector y función) y la decisión de que los dos tipos de activo compartan una sola ficha de tres pestañas.
- Semanas 7-10 · Ficha y modelo de permisos. La matriz de usos con sus tres estados, la columna de gobierno con dueño, steward y experto, y las insignias que viajan hasta el listado.
- Semanas 11-14 · Flujo de exportación. El asistente de cuatro pasos, sus dos variantes de precio, el acuse de recibo y los correos de solicitud y de aprobación.
- Semanas 15-18 · Sistema, pruebas y handoff. Prototipo navegable, prueba moderada con ocho consultores, biblioteca de componentes con todos sus estados y guía de interacción.
04 — Solución final
Cada pantalla contesta una pregunta distinta
El recorrido completo son cinco pantallas: el listado, donde se descarta; la ficha, donde se decide; los permisos, donde se comprueba; los datos, donde se mira antes de pedir; y el asistente, donde se justifica.

Reconocer antes que recordar
El precio se ve sin entrar en la ficha
Uso libre o cargo, con icono propio, en la esquina de cada tarjeta. Es el dato que más descarta: quien no tiene código de imputación abierto ni mira los de cargo.
Visibilidad del estado (Nielsen #1)
Cada filtro dice cuánto queda detrás
El recuento va al lado de cada opción y los filtros aplicados se resumen en un chip con su contador. En un catálogo que crece cada semana, filtrar a ciegas es perder el tiempo.
Correspondencia con el modelo mental
Conjuntos y cuadros de mando, separados y juntos
Las pestañas reparten los mismos resultados por tipo de activo sin perder el total. Quien busca «un dashboard» no quiere reescribir la consulta.
Ley de Fitts
Guardar y entrar, siempre en el mismo sitio
Favorito y «ver detalle» ocupan la esquina superior derecha de todas las tarjetas, aquí y en la biblioteca de favoritos. El resto de la tarjeta es texto, no diana.

Jerarquía visual
Cuatro datos antes que la descripción
Tipo, nombre, sensibilidad y versión del dato ocupan la cabecera. Un activo de la versión 2.1 no es el mismo que el que alguien descargó hace medio año, y eso tiene que verse primero.
Confianza y trazabilidad
La certificación es una insignia, no un párrafo
El sello de «certificado para usar sin restricciones» vive junto al título, con el modelo de precio debajo. Son las dos preguntas de los primeros diez segundos.
Correspondencia con el mundo real
Periodo, actualización y frecuencia, juntos
Los tres datos que deciden si un dataset sirve para un proyecto concreto van seguidos y arriba del todo de la columna, antes que cualquier nombre propio.
Prevención de errores (Nielsen #5)
A quién preguntar, con nombre y correo
Dueño, steward y experto aparecen con su avatar, su oficina y un contacto directo. Antes, esa pregunta salía del producto y acababa en un canal de chat.

Divulgación progresiva
Siete usos, una respuesta por uso
Desarrollo de negocio, publicaciones, productos financieros, ofertas independientes, redistribución, investigación interna y casos de cliente. Cada uno con su icono de estado y su explicación a un paso.
Correspondencia con el mundo real
El candado ámbar es el que más se consulta
Verde permitido, rojo prohibido y ámbar condicionado. El tercer estado existe porque la mitad de los casos reales son «sí, pero», y forzar el binario los convertía en noes.
Visibilidad del estado (Nielsen #1)
Las restricciones del proveedor, en su propio color
Panel ámbar, cerrable y siempre en la misma posición. Se puede plegar cuando ya se conoce el activo, pero vuelve a aparecer con cada versión nueva del dato.
Consistencia (Nielsen #4)
Cómo citar, en el mismo idioma que el contrato
Las reglas de atribución se redactaron con el equipo de licencias y se repiten literalmente en el paso de condiciones del asistente de exportación. Un solo texto, dos sitios.

Visibilidad del estado (Nielsen #1)
El aviso de aprobación no se va nunca
La barra dice que el activo está restringido y que hará falta visto bueno. Se queda fija mientras se filtra, para que nadie construya un export de media hora creyendo que se descarga solo.
Ley de Hick
Una sola acción sobre los datos
Exportar es el único botón primario de la pantalla. Todo lo demás —filtrar, ordenar, desplazar— modifica lo que se va a exportar, no compite con ello.
Flexibilidad (Nielsen #7)
Buscador dentro del filtro con más valores
Los elementos de dato pasan de largo el centenar en algunos activos. Ese grupo trae su propio buscador y un «ver más»; los demás, no. El filtro se adapta al volumen que tiene detrás.
Reconocer antes que recordar
Se pide lo que se ha visto
La previsualización enseña las columnas reales con sus nombres y su formato. Antes se pedía a ciegas y la mitad de las peticiones se descartaban al abrir el fichero.

Visibilidad del estado (Nielsen #1)
Cuatro pasos, y se ve por cuál vas
Propósito, condiciones de uso, términos y nombre del export. El indicador marca con un check lo cerrado y deja volver atrás sin perder lo escrito.
Prevención de errores (Nielsen #5)
La aprobación previa se avisa al principio
El aviso ámbar recuerda que hace falta el visto bueno del responsable antes de enviar. Es el error que más peticiones devolvía: llegar al final sin haberlo pedido.
Feedback inmediato
El importe se calcula mientras eliges
El campo de cargo calculado se actualiza con el código y el volumen seleccionado. Nadie envía una petición sin saber qué se le va a imputar al proyecto.
Correspondencia con el mundo real
El código de imputación es un desplegable, no texto libre
Se elige entre los códigos abiertos del consultor y lleva debajo el modelo de cargo aplicado. Escribirlo a mano era la primera fuente de facturación mal asignada.







05 — Resultados y aprendizajes
El equipo de licencias dejó de contestar correos
Medido cinco meses después del despliegue, con los registros del propio catálogo y una prueba moderada con ocho consultores de tres oficinas.
4 h
de media entre pedir un acceso restringido y recibirlo. Antes, cinco días laborables de ida y vuelta por correo.
−71 %
consultas al equipo de licencias sobre si un dato se puede usar para algo. La matriz de usos las absorbió.
92 %
de las descargas con cargo quedan imputadas a un proyecto. Antes se reconstruía a posteriori y siempre faltaba una parte.
SUS 81
de usabilidad percibida con ocho consultores, y 29 de 32 tareas completadas sin ayuda.
Lo que cambió en el trabajo del equipo
- La pregunta «¿esto se puede enseñar al cliente?» dejó de llegar por chat: se contesta en la pestaña de condiciones y se puede enlazar.
- El equipo de licencias pasó de contestar peticiones una a una a revisar un registro de exportaciones con su propósito y su código.
- Los responsables de activo empezaron a aprobar desde el correo, sin entrar al catálogo, que era la condición para que no se les acumulara.
- Las fichas incompletas se volvieron visibles, y eso empujó a los publicadores a rellenar metadatos que antes nadie echaba de menos.
Retrospectiva
- Sentar a licencias en las sesiones de diseño. La matriz de usos es literalmente su vocabulario. Traducirlo habría sido más rápido y mucho peor: se habría perdido el matiz del «sí, pero».
- La fricción útil hay que defenderla dos veces. Escribir el acuse de recibo a mano se cuestionó en cada revisión. Sobrevivió porque estaba escrito por qué existía y qué pasaba si se quitaba.
- Los metadatos desiguales no son un caso borde. Diseñar la ficha con la mitad de los campos vacíos desde el primer día evitó rediseñarla al cargar el catálogo real.
- Lo que quedó pendiente. La matriz de usos no se probó con lectores de pantalla y los tres estados dependen de color e icono, pero el estado no está en el texto. Estaba listado como primera corrección de accesibilidad.
- Lo siguiente. Avisar en el espacio personal cuando sale una versión nueva de un dato ya descargado. Fue la petición más repetida al cerrar las pruebas: nadie sabe si está trabajando con la versión vieja.
Un catálogo que también responde de lo que presta
El producto convirtió un listado de activos en un sitio donde el dato y sus condiciones viajan juntos: se busca por lo que importa, se ve qué se puede hacer con cada cosa antes de descargarla, se justifica para qué se pide y queda registro de quién lo aprobó. El equipo de licencias dejó de ser una puerta y pasó a ser una auditoría.