Entender el problema antes de diseñar la solución.

Trabajo con un enfoque basado en el modelo de Doble Diamante para analizar, definir y validar decisiones de forma iterativa durante todo el proceso.

Tres etapas conectadas entre sí

Cada etapa responde a una necesidad distinta: entender el problema, estructurar la solución y construir el resultado. No es un proceso lineal, sino un sistema que evoluciona a medida que el producto se entiende mejor.

Explorar

Entender el problema

  • Analizar el contexto
  • Detectar necesidades
  • Comprender flujos
  • Escuchar al equipo

Estructurar

Definir cómo funcionará

  • Organizar la arquitectura
  • Prioridades de usabilidad
  • Patrones de interacción
  • Alcance y objetivos

Construir

Convertir ideas en producto

  • Diseñar interfaces
  • Crear componentes
  • Validar viabilidad
  • Preparar entregables

Un diagnóstico inicial

Empiezo con una revisión honesta del producto: qué no funciona, qué merece mejora y qué debería priorizarse. Es un análisis rápido de la interfaz para detectar fricciones, inconsistencias y puntos de dolor en la experiencia.

Estado del sistema

Si el producto responde cuando el usuario hace algo, y si deja claro qué está pasando en cada momento.

Relación con el lenguaje del usuario

Si los textos, etiquetas y mensajes hablan de forma clara o usan términos internos difíciles de entender.

Control del usuario

Si el usuario puede corregir, volver atrás o deshacer acciones sin miedo a perder información.

Consistencia del producto

Si las acciones, patrones y componentes se comportan de forma similar en todo el sistema.

Prevención de errores

Si el diseño evita que el usuario se equivoque antes de que ocurra el error, no solo cuando ya ha pasado.

Reconocer en vez de recordar

Si el usuario puede entender qué hacer sin tener que memorizar pasos o información previa.

Flexibilidad de uso

Si el producto funciona bien tanto para usuarios nuevos como para usuarios avanzados.

Diseño limpio y enfocado

Si la interfaz evita ruido visual y ayuda a centrar la atención en lo importante.

Mensajes de error útiles

Si los errores explican qué ha pasado y cómo solucionarlo de forma clara.

Ayuda y soporte

Si el producto incluye orientación suficiente cuando el usuario la necesita, sin ser invasivo.

Mi proceso de diseño

01

Entender el problema

Trabajo con producto y negocio para definir qué resolvemos y con qué impacto. Analizo el contexto, datos y referencias del mercado.

02

Detectar oportunidades

Exploro fricciones, comportamientos y patrones de uso que revelan mejoras o nuevas oportunidades dentro del producto.

03

Estructurar la solución

Defino la arquitectura del flujo y la lógica de interacción. Utilizo user flows, mapas de tareas y wireframes para ordenar la experiencia.

04

Diseñar y prototipar

Creo prototipos y diseño la interfaz final cuidando consistencia, jerarquía visual y coherencia con el sistema de diseño.

05

Validar decisiones

Contrasto las soluciones antes de su desarrollo mediante prototipos, feedback del equipo, pruebas o datos del producto.

06

Implementar y medir

Acompaño al equipo de desarrollo durante la implementación y analizo métricas y feedback para iterar y mejorar el producto.

El proceso se adapta al proyecto

Cada producto tiene su propio contexto y no todos parten del mismo punto: algunos requieren exploración, otros un diagnóstico previo y otros simplemente ordenar lo existente.

Mi trabajo es leer ese contexto y adaptar el proceso a lo que el proyecto necesita — qué fases profundizar, cuáles simplificar y cuáles ajustar — para que el diseño responda al producto, no al revés.